Antes hay que "ilustrar" nuestra llegada a este país. El viaje de Londres a Reykjavik dura unas 2 horas y media.

El aeropuerto internacional está situado en Keflavik, a unos 45 km al oeste de Reykjavik. Es un aeropuerto a 8 vientos (información extra para los frikiplanes) lo cual debe daros una idea de que aquí el concepto viento no tiene nada que ver con "brisa".

De hecho en los partes meteorológicos es tan importante el viento como la temperatura, por aquello de las sensaciones térmicas.
Al aproximarnos a Keflavik nuestra sensación fue : "Esto es un puto páramo". Y la verdad es que el paisaje era así. Un páramo helado. Nevaba y hacía viento. Vamos, entrada triunfal en Jerusalén.

Al llegar cogimos un flybus que nos dejó, previa escala, en la misma puerta del hotel RoomWithAView.

Desde allí nos costó muchísimo llegar al centro de la ciudad ;).

Cuando nos quisimos dar cuenta, la calle del apartahotel (Laugavegur) era ella misma el centro de la ciudad, y a poco que te muevas te sales de la ciudad.

Salimos a comprar algo de comer para poder desayunar en el mismo apartamento y después nos dimos un corto paseo por la ciudad porque el clima, la verdad, no acompañaba.

Os dejamos también un pequeño vídeo del lago Tjörn, donde viven unos patos mecánicos y articulados que parecen realmente de verdad, porque con esas temperaturas ... (dice la Susi que son de verdad, pero yo sigo sin creérmelo).
La explicación de quién es Ingólfur que os la publique el Bertine como comentario que ya se la sabe...tendréis que echarnos una mano, ¿no?
Jo Viti, ha tenido que explicarme Rocío como se sube un comentari en un blog de estos. Es que el primer día busqué en la Wikipedia quien era Ingolfur. El primer colono de la isla, fundador de Reykjavik. Ahora mimo estamos en el salón de casa dando saltos mientras escuchamos a The Killers. Es que le he regalado a Rocío una cama elástica.
ResponderEliminarVick, lo tuyo con los aviones ya es vicio. Hasta la puerta del hotel, manda pelotas :)
ResponderEliminarEspero que lo estés controlando, Susi. Dale con la bota si hace falta, que con menuda cara de pirao acaba el vídeo del lago Tjörn (tjörn melero, jaja) y no había hecho más que llegar.
Eso parece Swakopmund, chicos, pero con la puerta del congelador abierta.
(Y para otros: Sí, sí, los Killers..., ya, y dando saltos... Jeje, pues nada, a seguir estirando la cama. -Abrazos!)